(Por Feli y Caro | Fritz Huerta Propiedades)
Si estás leyendo esto, probablemente ya te pasó: pagas el arriendo, suspiras… y piensas “con esto podría estar pagando mi casa”.
Y sí, esa frase se siente fuerte, porque mezcla ilusión con cansancio. Cansancio de renovar contrato, de ajustarte a reglas que no son tuyas, de sentir que tu hogar depende de otra persona. Pero ojo: pasar de arrendar a comprar no es solo “cambiar arriendo por dividendo”.
Comprar es un proyecto de vida —y también un proyecto financiero— y la clave está en hacerlo con paz, no con presión.
La buena noticia es que 2026 trae señales interesantes: tasas de vivienda más estables en torno al 4% según el Banco Central, y un mercado que viene reactivándose con apoyo estatal y subsidios a la tasa para viviendas nuevas.
La pregunta real es: ¿cómo lo haces bien, sin arrepentirte a los 6 meses?
En esta guía te vamos a mostrar las claves que más importan, con un enfoque humano y práctico: números simples, decisiones inteligentes y un plan.
Para que comprar se sienta posible, deben alinearse varias piezas.
El Banco Central reporta que, en enero de 2026, las tasas de créditos de vivienda se mantuvieron en 4,1% en su resumen de actividad mensual.
Y medios locales han comentado referencias cercanas (con comparación anual 2024–2025), reforzando la idea de un escenario más favorable que el de 2022–2023. ¿Por qué te lo decimos? Porque la tasa no es un detalle: es la diferencia entre un dividendo manejable y uno que te aprieta cada mes.
En la RM, según análisis de Colliers, se vendieron 18.441 unidades nuevas en 2025 (+18% vs 2024) y el Subsidio al Dividendo explicó 63% de las ventas.
Y desde MINVU, el Subsidio al Crédito Hipotecario apunta a viviendas nuevas hasta 4.000 UF y tiene requisitos específicos (incluida la fecha de promesa desde 01/01/2025). Traducción: hay políticas que están empujando el mercado, y eso puede significar más gente comprando… y que algunas ventanas (cupos/beneficios) no duren para siempre.
Te lo decimos con cariño (y firmeza): el error más común no es “elegir mal la propiedad”. Es elegir un dividendo que te deja sin aire.
Antes de buscar propiedades, hazte esta pregunta: “Si suben mis gastos 10% por 3 meses, ¿igual puedo pagar?”
Si la respuesta es “no”, solo debes ajustar la estrategia.
Cuando esto está claro, tu compra deja de ser un salto al vacío y pasa a ser un paso firme.
Aquí viene una verdad incómoda pero liberadora: A veces el arriendo es más barato que el dividendo… y aun así conviene comprar.
¿Por qué? Porque comprar construye patrimonio. Pero solo si el costo te permite sostenerlo.
Además del dividendo, considera:
Cuando comparas arriendo vs dividendo, compáralos con todo. Eso evita sorpresas.
El pie es la parte que más duele… pero también la que más control tienes.
Y ojo: si para juntar el pie te estás endeudando, probablemente estás moviendo el problema, no resolviéndolo.
Si estás en rango de vivienda nueva hasta 4.000 UF, vale la pena evaluar el subsidio.
MINVU indica requisitos base como:
Que tu elección de propiedad no es solo “me gusta este depto”. También es: ¿califica o no califica?
Y eso puede cambiar tu tasa, tu dividendo y tu acceso.
Aquí va nuestra parte favorita: ayudarte a elegir bien.
No compres para la “vida ideal”, compra para tu vida real: tiempos, trayectos, rutinas.
Aunque compres para vivir, pregúntate:
¿si mañana necesito arrendarla, se arrienda fácil?
Esto es clave en comunas con alta demanda como Ñuñoa, Providencia, Las Condes (depende del producto exacto).
A veces el “dividendo perfecto” se rompe con gastos comunes altos. Revisa bien.
En ciclos de reactivación, los proyectos nuevos suelen tener más incentivos. Y ojo: las ventas nuevas en RM ya repuntaron con fuerza en 2025 según Colliers, lo que puede influir en disponibilidad y velocidad de compra.
Si algo se ve raro, se siente raro o no te lo quieren mostrar… se frena. Punto.
Te dejamos un plan simple, aplicado:
Simula y compara opciones. (La CMF tiene herramientas de simulación y educación financiera para que compares en base estándar.)
Solo visitas que cumplan: ubicación + presupuesto + gastos + potencial.
Con datos y alternativas. En mercados con stock relevante, hay espacio para negociar (bonos, equipamiento, estacionamiento, etc.).
Promesa, tasación, aprobación final, escritura.
Si 2026 es “buen momento” depende de tu caso, pero hay señales concretas: tasas de vivienda más estables, subsidios que empujan compras y un mercado que ya mostró reactivación en 2025, al menos en RM. Nuestro consejo como Feli y Caro es este:
compra cuando la cuota te deje vivir, cuando la propiedad tenga lógica para tu vida real, y cuando el plan esté armado con calma.👉 Si quieres, te ayudamos a evaluar tu caso (arriendo actual, pie, rango de dividendo y comunas objetivo) y a armar una ruta de compra clara, sin presión. Escríbenos y lo revisamos juntos.