Imagínate esto: ves un anuncio que dice “Compra tu vivienda sin necesidad de pie”. Suena increíble, sobre todo en un contexto económico donde ahorrar el 20% de una propiedad puede parecer una meta imposible. Pero, ¿y si esa oferta escondiera más riesgos de los que aparenta?
Eso es lo que está ocurriendo con el llamado "Bono Pie", una práctica que se ha popularizado en el mercado inmobiliario chileno y que está siendo cada vez más cuestionada por expertos, bancos e instituciones.
En este artículo, te explicamos qué es el bono pie, por qué ha generado controversia, cuáles son sus riesgos y beneficios, y qué deberías tener en cuenta antes de considerar esta opción para comprar tu próxima vivienda.
El "bono pie" no es un subsidio estatal ni un beneficio garantizado por el gobierno. Se trata de un mecanismo comercial usado por algunas inmobiliarias que consiste en aumentar artificialmente el valor informado de una propiedad para que el banco financie un mayor porcentaje del total. Ejemplo:
En la práctica, se simula un pie más alto del que realmente se paga, lo que permite a personas sin ahorro ingresar al mercado.
Para quienes tienen ingresos estables pero no han logrado ahorrar, el bono pie puede ser la única vía para acceder a una propiedad hoy y no dentro de 5 o 10 años.
Si el mercado está con tasas hipotecarias favorables, este mecanismo puede ser una forma de no perder la oportunidad de endeudarse en buenas condiciones.
Al no exigir un pie elevado, el bono pie permite negociar otras condiciones, como plazos, equipamiento o facilidades de pago.
Al inflar el precio declarado al banco, se crea una ilusión de que la propiedad vale más de lo que realmente cuesta. Esto afecta tasaciones, evaluaciones futuras y puede generar un desbalance en el mercado.
Si bien parece que pagas menos, en realidad estás firmando un crédito por más de lo que vale la propiedad. Si en unos años necesitas vender, podrías quedar con deuda pendiente.
Algunos bancos exigen documentación para comprobar que el pie fue realmente aportado por el comprador, lo que puede demorar o complicar la aprobación del crédito.
El uso del bono pie está generando tensiones dentro del rubro. Muchas inmobiliarias lo consideran una práctica desleal, ya que quienes no lo ofrecen pierden competitividad.
La Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI) ya ha solicitado a la CMF una regulación clara sobre el uso del bono pie, lo que podría cambiar las reglas del juego muy pronto.
En Feli y Caro no estamos ni a favor ni en contra del bono pie. Lo que sí creemos firmemente es que las decisiones inmobiliarias deben tomarse con información, no con promesas tentadoras.
No todos los bonos pie son peligrosos, pero tampoco todos son una buena oportunidad. Por eso, nuestro rol como asesores es acompañarte a entender cada letra chica y ayudarte a encontrar lo que realmente necesitas.
El bono pie puede ser una oportunidad o una trampa, dependiendo de cómo se use y cuán informado estés.
Comprar tu vivienda es un sueño importante, y no debería transformarse en una carga. Por eso, si estás evaluando opciones con bono pie, conversemos primero.
En Feli y Caro Propiedades estamos para acompañarte con honestidad, sin presiones y siempre pensando en tu bienestar a largo plazo.